Microbiota intelectual

¿ Probiótico, prebiótico, alimentos fermentados para el rendimiento cognitivo ?

Un nuevo meta-análisis de 22 estudios controlados aleatorios no ha encontrado ningún efecto significativo en la mejora de la cognición para probióticos, prebióticos y alimentos fermentados, ya sea solo o utilizado en combinación. Concluye que es demasiado pronto para recomendar probióticos, prebióticos o intervenciones alimentarias fermentadas para mejorar los resultados cognitivos.

Una microbiota desequilibrada, genera un estado propicio para el desarrollo de patologías de carácter metabólico.

El daño metabólico es sinónimo de fracaso de autonomía física y cognitiva, es decir, de envejecimiento.

Si queremos posponer el envejecimiento de nuestro cuerpo (diabetes del tipo 2, la hipertensión, dislipidemias, pérdida de respuesta inmediata, alteraciones de memoria, o la incapacidad de instruirse nuevas habilidades), una microbiota intestinal equilibrada es una opción excelente.

Parece ser que unos hábitos horarios acorde con la fisiología de nuestro organismo (comer durante horas de sol, evitar luces blancas cuando cae el sol, etc.) tienen unos efectos positivos en regular el equilibrio de la microbiota intestinal.

Tener las bacterias del intestino en proporción mejora la expresión de las bacterias productoras de butirato, acetato y propionato, metabolitos que aportarán riqueza importantes en la dependencia del intestino, hígado y grasa.

También una microbiota en armonía produce unos ácidos biliares secundarios que mantendrán a ralla el sobrecrecimiento de bacterias oportunistas y evitarán la reabsorción nuevamente a la circulación enterohepática de los ácidos biliares primarios, cargados de metabolitos conjugados para ser evacuado

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